Ahora: Alazanes nuevamente en la final de la pelota cubana.

Cuando la pizarra del estadio Mártires de Barbados sentenció, en la noche del jueves, el 4-2 definitivo, Granma se burlaba por segundo año consecutivo de los criterios emitidos por un gran número de “especialistas” del béisbol cubano, al dejar al favorito Matanzas, por repetida ocasión, con las ganas de avanzar hacía el codiciado título que ostentan los Alazanes desde la versión anterior de la Serie Nacional.
Aunque la pelota una y otras vez nos hace esas travesuras, nadie se acostumbra al ver deshechos sus pronósticos y quienes vaticinaron que esta vez Matanzas sí, asistieron perplejos a una barrida de Los Alazanes en su terreno, algo que parecía impensable.

En el quinto y definitivo partido de este play off semifinal, Yoanni Yera, aunque lanzó con calidad, le fue imposible repetir el resultado logrado en el único triunfo matancero al comenzar la lucha, pues esta vez fue un juego más cerrado y al zurdo de Los Cocodrilos no pudo evitar el empate a dos en el séptimo, cuando abandonó el box.
El refuerzo holguinero Geydi Soler definió el destino del encuentro con oportuno hit ante Lahera, con las bases llenas en el octavo, para impulsar dos carreras, que dieron ventaja conclusiva a Granma. Ulfrido García (dos carreras en siete inning) y el segundo relevista Raidel Martínez (ganador, sustituyó a Zulueta que concedió un boleto) mantuvieron a raya a los yumurinos, a quienes se les durmieron los maderos desde el tercer partido.
La realidad le dio otra vez la razón a las decisiones de Carlos Martí, el timonel de más largo recorrido en lides beisboleras nacionales. Ahora Granma está a la espera de su rival (Industriales o Las Tunas) para defender su corona en el play off final de la LVII Serie Nacional de Béisbol.
Los hasta hace poco furiosos Cocodrilos hicieron mutis. El bateo sostenido y oportuno de los yumurinos dejó de serlo y el pitcheo, contrario a lo esperado, mostró a veces hendiduras, sin obviar cuestionadas determinaciones en el manejo monticular. El imperturbable manager Víctor Figueroa pareció en varios momentos que perdía la calma. Su epílogo les confirmó el tercer lugar, pues no pudo ocurrir permuta para el sitio tantas veces deseado, tantas veces negado, como una maldición persistente, según los supersticiosos, a pesar de que ahora no tenían la presión de su ex manager Víctor Mesa.
Industriales con lechada (4-0) en el Latinoamericano frente a Las Tunas asumió el mando (2-1) de la otra batalla semifinal. Los Leñadores necesitan, cuando menos, un éxito en el Coloso del Cerro para seguir con vida y retornar la porfía a su “Julio Antonio Mella”.
Por: Calixto González Betancurt
Fuente: Ahora.cu

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